Ars longa, vita brevis
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martes, 20 de mayo de 2014

La fascinación


Rose Sanderson pinta sus fascinaciones, por los insectos y los ciclos de la vida.
Elige para ello los lomos y las portadas de los libros viejos, cuya encuadernación en tela hacen posible estas delicadas, y enigmáticas obras en que sus mariposas abran y cierren las alas de sus libros.
Explorando y narrando como ellos, la vida, la muerte y la existencia.


domingo, 6 de abril de 2014

El dibujo de la nostalgia


Aquel octubre en Aix- de Provence aún mantenía el calor del verano.
Subo la colina del Camino de Lauves, tan larga que parece no tener fin.
Al fin ante el portón de entrada al taller de Paul Cézanne, justo cuando 
termino de subir, un cartel me dice que cierran a las cinco de la tarde, esa hora era, justa.
Maldigo los horarios franceses, que cierran demasiado pronto los portones, cuando he llegado demasiado tarde.
Frustrada después de tantos kilómetros y la subida a esta colina, sólo puedo ver las ramas de los árboles del taller de Cézanne. 
Prefiero la palabra taller a estudio, palabra demasiado elitista y muy alejada de la realidad de un pintor. 
Un artista trabaja en su taller, si con suerte tiene uno y si con suerte de alguna manera consigue descubrir y desarrollar ese llamémosle don, que lleva dentro. 
El taller alberga un oficio, que te ensucia de pintura, entre el aguarrás y el aceite durante tantos años de su vida.
Subir y bajar colinas se me antoja, una metáfora del vivir.
Malhumorada bajo la cuesta-colina y pienso a retazos e impresiones, sobre la vida de Cézanne,  este artista de expresión malhumorada, esquiva y profunda, tal como reflejó en sus autorretratos, como este del bombín.





 Me detengo un momento para mirar atrás e imagino al Cézanne anciano, subiendo la colina después de que un aguacero le sorprendiera en el campo, pintando como de costumbre.
Calado hasta los huesos  enfermó inmediatamente y aunque parecía que iba a recuperarse, murió unos días después. 
Me resulta una paradoja, que algo por lo que vivió, también accidentalmente, le mató.
Pintar fue para Cézanne su único sentido, nada pudo apartarlo de esa pasión, ni siquiera cuando la critica calificaban sus pinturas de inaceptables y grotescas. 
Ni tampoco cuando su amigo de infancia, el escritor Emil Zola, se inspirará en él para retratarle en su novela: La Obra,  como Claude Lantier, un artista fracasado, frustrado y trágico.

Para P. Cézanne, esta novela fue, una traición inaceptable de su amigo Zola, y rompió toda relación con el escritor y nunca volvieron a verse. 
La segunda foto es el retrato de Emil Zola, cuyo autor fue Edouard Manet.
Emil Zola sentado ante su escritorio, presumiblemente con uno de sus libros, más papeles y libros, una pluma y una pipa, con una postura en que los tres cuartos dejan ver un rostro 
sereno y con la mirada lejana, donde queda claro, que el personaje es un hombre de letras.
Si examinamos el fondo del cuadro, vemos varios grabados japoneses.
 Edouard Manet será considerado el precursor de un movimiento, y Cézanne uno sus miembros,  al que darían el nombre de impresionismo.
La obra de Manet  pre-impresionista y todo ese movimiento posterior, estuvo muy influenciado por el arte japonés. Y es por eso el motivo, de esas láminas de maestros japoneses, pero además hay otro par de reproducciones: La Olimpia cuadro del mismo Manet, y Los Borrachos de Velázquez.
Manet al contemplar las obras de Velázquez, en el museo del Prado, sintió tal impacto, que a partir de entonces, toda su pintura se vio totalmente influenciada, por el maestro sevillano del barroco español. Su pincelada en síntesis, la descomposición del color, la forma de componer el espacio, inspiraron a Manet pero también a Paul Cézanne, que así mismo conocía el museo del Prado y la obra de Diego Velázquez.
Velázquez sin pretenderlo daría comienzo o sería el iniciador del impresionismo.

Paul Cézanne siempre trabajó en un aislamiento total, más aún cuando recibió la herencia de su padre, con lo que ya no tuvo que preocuparse de pintar para ganar dinero, ni complacer a nadie. 
 A pesar de esto se sentía inseguro de su forma de revolucionaria de pintar, ciertos ataques, todavía le indujeron a recluirse más y sólo participó en alguna exposición de los impresionistas, inducido por uno de sus amigos, el considerado padre de todos ellos, por su bondad, y la ayuda que prestaba a todos, Camille Pisarro.
Pese a todos los estigmas de fracasado y grotesco, Paul Cézanne continuo trabajando en su taller y en el campo.
En sus últimos años, sus obras comenzaron apreciarse incluso más allá del impresionismo. Y con el tiempo, la historia del arte le considera, como el padre de la pintura moderna.

En una carta un mes antes de muerte, a su joven amigo, el pintor Emil Bernard,  cartas en las que dan el único testimonio de los métodos y teorías de Cézanne.
Le escribió lo siguiente: Tratad a la naturaleza según la esfera, el cilindro y el cubo, todo en correcta perspectiva. 
Tenía razón, todo lo que vemos, mantiene una forma básica,  que al observarla sin detalles e incluso en perspectiva, es un cubo, una esfera o un cilindro. 
Y de esta forma así mismo, aplicaba el color y por tanto fue precursor del
 cubismo.
Al final de la bajada de esta colina, me vuelvo para mirar su perspectiva, se despliega el paisaje de la Provenza, en Aix. 
Con mis ojos que son dos círculos, siento nostalgia, porque no sé si volveré alguna vez a la Provenza.
Me pregunto si la nostalgia es circular. 
Y la mía, dibuja que sí.








viernes, 19 de agosto de 2011

El prendimiento del 19

Efemérides:
Hoy 19 de Agosto hace 75 años que asesinaron a Lorca. De Miguel Hernández cuentan que se alistó al bando republicano cuando le mataron. Se ha especulado e investigado su crimen sin conseguir encontrar su cuerpo, la trama de su homicidio es una herida abierta causada por el fascismo, el caciquismo, las rencillas ancestrales y la homofobia.
Ese día fueron asesinados con él, los banderilleros Francisco Baladí, Joaquín Arcollas y el maestro de escuela Dióscono Galindo.
En el año 36 masacraron su vida y con él todo lo que no vivió, toda la poesía, el teatro, los dibujos, la música que no creó y todo lo que ni imaginamos que pudiera hacer.
Con él desgarraron la granada de su talento luminoso, con él quisieron matar a toda y lo más sobresaliente de España.
Uno de sus asesinos manifestó: Que había hecho más daño con su pluma que otros con sus pistolas.
Su legado se ha propagado y continuará haciéndolo por todas las lenguas universales a lo largo de los años imperecedero y delicado como una pluma.
Pocos días antes de su muerte dijo algo que sentía en una última entrevista en el diario Sol de Madrid:
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.

Si me pregunto en que patria creo me contesto respiro en la patria de Federico García Lorca.



Foto: Partituras compuestas por el poeta.

sábado, 14 de mayo de 2011

La fascinación del ciprés






Los cipreses creen en Dios escribió Jose María Guironella autor de la
polémica trilogía sobre la guerra civil y la segunda república española.

Ignoro si los cipreses creen en Dios lo que sí creen es la espiritualidad o en la verticalidad que apunta al cielo. Y por este apunte y por su follaje perennemente con verde de eternidad son una presencia constante en los cementerios meridionales de Europa pero su presencia fue plantada en los santuarios desde la antigüedad. Según el mito: Apolo, dios de la luz transformó a un adolescente en un ciprés con forma de llama, mientras que los dioses de los avernos se relacionaban a través de estos árboles. Vincent van Gogh ondulaba como llamas a los cipreses que ascendían.

Cipreses, una isla y muertos: La isla de los muertos es el título que le dio el marchante de arte Firtz Gurlitt en 1883 a la obra del suizo Arnold Böcklin. En realidad el pintor suizo hizo no una sino hasta cinco versiones del mismo lienzo

(una de ellas fue destruida), otra de ellas se encuentra actualmente en el museo Metropolitan de Nueva York, el artista nunca le dio este título y nunca explicó el significado de su obra.

Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos. 



Oscar Wilde.


Recuerdos, pecados y fascinación, ésta última la fascinación ha sido el leimotiv que como una maraña o telaraña ha hecho sucumbir en ella a personajes remotamente dispares en el tiempo y en idiosincrasias. La fascinación, seducción u obsesión producida por la belleza o la fealdad y cuando realmente se siente fascinación o embrujamiento es por algo oscuro e indefinible.
Esta obra de Bröcklin ha despertado una oscura fascinación, centrémonos primero en su composición, se dice que Arnold pudo inspirarse en una arcana leyenda italiana según la cual el muerto podría colocarse él mismo en el ataúd. El personaje blanco que está en pie podría ser una sacerdote de la antigüedad o el mismísimo Caronte; el agua oscura como un espejismo surreal separadora a los vivos de los muertos en el río del olvido ( el Leteo) o la laguna Estigia en un suave deslizarse por el agua. En el cementerio inglés de Florencia que evoca este cuadro cercano a su estudio está enterrada su pequeña hija María.
¿ Insinúa Bröcklin una muerte dulce y una renovada existencia después de la muerte? Sin embargo esta atmósfera del cuadro, de la isla, tiene una belleza ominosa lejana e inaccesible y un aislamiento de los muertos lejos de las ciudades: ¿Aislados de la vida fabril de la revolución industrial como medida higiénica o un lugar idílico donde el reposo mortal tenga un escenario romántico...?
Arnold tenía 53 años cuando recibió el encargo de esta obra, en Alemania triunfaba la pintura histórica y en Francia avanzaba el impresionismo. Bröcklin no encajaba en ninguna con sus pinturas de centauros, sirenas y paisajes mitológicos. A pesar de ésto y de ser pobre su pintura empezaba a ser reconocida, por entonces vivía en Florencia y allí fue donde recibió el encargo de una amiga de su círculo: María Berna la condesa de Oriloa que deseaba “un cuadro para soñar”.
Puede resultar un tanto extravagante el encargo pero las mujeres de clase alta huían hacia el mundo de los sueños como un pecado, una fuga de la realidad muy gustosa aunque ellas en realidad no lo percibieran así y así lo refleja Theodor Fontane en su novela Effie Briest. Estas mujeres no podían desarrollar ningún oficio que fuera bien visto en la clase social en la que vivían, el riesgo era ser repudiadas. Por tanto huían a la fantasía y al país de los sueños, a la contemplación del arte donde siempre eran bienvenidas.
Simbólico, romántico influenciado por el art noveau y por otro pintor romántico Caspar David Friedrich, Arnold surtió influencias a Salvador Dalí, Max Ernst y Giorgio de Chirico.
Otto Weisert diseñó un tipo de letra a la que dio el nombre del artista suizo, que más tarde fue retomada por el movimiento hippy y su influjo se extendió hasta el ilustrador de los setenta Roger Dean.

El retorno a la fascinación o el fetichismo parece ser únicamente delirios románticos femeninos pero el cuadro de Bröklin estuvo colgado en la cancillería del Reich y delante de el existe una fotografía de Hitler y Molotov. Adolf Hitler frustrado y ramplón pintor consideraba al suizo uno de los más grandes artistas y adquirió o requisó para el gigantesco museo nacionalsocialista que deseaba fundar en Linz un total de once obras de Bröcklin.
Pero la popularidad en Alemania de los óleos del pintor simbolista ya había sido rubricada por poemas y obras o prólogos como las Gottifried Keller, Paul Heyse, Hugo von Hofmannsthal, Gehard Hauptmann. Cuando Herman Hesse se trasladó a Basilea para trabajar como aprendiz de librero en su maleta llevaba las obras de Nietzsche y una copia enmarcada de las isla de los muertos.
Freud, Lenin o Clemanceau tenían sendas reproducciones en sus despachos.
Sergei Rachmaninoff compuso un poema musical como un canto exultante de sirenas inspirado en la isla de los muertos así como Heinrich Schülz-Beuthen así como Robert Zelazny en su novela transporta a dos personajes mitológicos a la misma inspiración y título.
El arquitecto francés Tony Garnier recreó cerca de Lyon la isla de Böcklin.
Isle of dead de Boris Karloff menciona a Bröcklin en sus créditos e incluso la isla de King Kong dícese basada en ella y ecos del cuadro parecen reverberar en las películas: Furia de titanes de 1981 o Jezabel de Willy Wilder.
El mundo del cómic también la ha homenajeado en los números 11 y 12 de Martin Mistere o en L´ile des morts de Sorel y Mosdi y la lista se alarga aún más.



Arnold Böcklin jamás sospechó la repercusión del hechizo de sus cipreses isleños y visionarios ni el postrero epitafio en verso de uno de sus admiradores el profesor Víctor Widmann : ¡Sueños en su tienda de sombras y fuera el mundo sigue igual!