Ars longa, vita brevis

domingo, 10 de julio de 2011

El valor del membrillero




Hace unos días en una subasta de arte una obra de Miquel Barceló desbancó la evaluación hasta ahora del artista españolmás cotizado, Antonio López García.
Sin caer en cifras astronómicas que estiman tal o cual obra me acojo al viejo adagio español del necio confunde valor con precio.
Por tanto me enroco en el valor del arte o de la obra de arte y me olvido de cifras porque las cifras sólo me parecen importantes cuando liberan otro valor, la independencia artística cuando se trabaja sin presión alguna de mercados y público, contratos estanco e incluso hasta de servir al propio estilo o las propias temáticas compositivas.
Antonio López es un pintor que no se ha prodigado en exposiciones. Se ha prodigado tan poco que apenas ha hecho más allá de unas cuantas principalmente porque este recio, enjuto, este hombre menudo de Tomelloso nacido el 6 de Enero de 1936 nunca finaliza del todo una obra pese que trabaje en algunas por más de décadas. Y es cierto las obras se ausentan de un punto y final, unas veces se dejan por fatiga, en otras es un espacio abierto para volver con la mirada distinta en distintos tiempos, no es el mismo hombre el del año pasado, el de hace diez años, el de ahora mismo. El tiempo es un cincel que nos trasforma.
La tónica general para evaluar a un artista es la tasación del precio de la obra y la enfatización acumulativa del curriculum en materia expositiva donde la cuestión primordial la recoge el mercado y las pujas que ausentes están del valor del arte por el arte siendo más bien cuestión de al alza de quien lo firma.
No, el valor de Antonio López se obvia de los balances de ganancias e incluso del número de exposiciones; el valor de este hombre el otrora chico de posguerra que iba para contable, este chaval que un verano su tío (compartió con el sobrino nombre y oficio) descubrió en el niño cualidades para el dibujo y comenzó a prepararle convenciendo a su padre y hermano para que le dejara estudiar bellas artes en Madrid.
El valor es el contenido de su obra y no parte de ella sino toda ella e incluso la que aún no ha realizado.
Parece que se materializara el silencio cuando Antonio López pinta. La soledad de su mirada reflexiva, austera, enigmática y misteriosa definiéndole como un hiperrealista es la de un realista objetivo pues así se declara él mismo.
El realismo en una la fortaleza a la búsqueda de la belleza ausente de los pretendidos lugares donde se halla el concepto de lo bello estandarizado sino mostrándola allí en la ubicación de la ausencia de lo “ bello ” en lo sórdido de un viejo lavabo o en una taza del water o en el cadáver de un conejo como dormido y postrero sobre un plato.
El polvo parece a nuestra vista suspendido en un velo dentro de un rayo de luz como si este fuera aparecer de pronto y volátil se asentara en la reluciente superficie de su aparador impecable porque nuestra mirada se torna cómplice e imagina en un juego en el que ni lo que estamos viendo y lo que imaginamos es real.
Antonio López se recrea en las vistas de Madrid como un pintor moderno de veduttas pero las suyas son sus vistas que se mantienen en una panorámica a veces a ras de tierra a veces desde lo alto en esta ciudad consensuándose a una estrecha relación de amor-odio.
Desde que arribó a Madrid en el 49 y ya más tarde después de su paso por San Fernando a punto estuvo de abandonarlas incluyendo el país porque los comienzos de un pintor son caminos áridos en dificultades. Fueron tan difíciles como es habitual para todos los artistas y para la mayoría será una situación permanente, que a punto estuvo de irse a Sudamérica.
Ser pintor o pintora hablemos de ellas y sobre todo de ellas también es un vocación llena de soledad y olvido con las incertidumbres que atormentan aún cuando se consigue lo que llaman el éxito sobre su propia valía y valor, con la inseguridad permanente, un desequilibrio perpetuo; una cuerda floja donde se tambalea la sensibilidad, la estabilidad emocional y la propia cordura es la grandeza y la miseria del arte.
Existen artistas favorecidos por el escaparate del mercado, por el poder, pero existen artistas que sobreviven en la peores condiciones de las jamás saldrán y otros que mantienen otro trabajo alternativo para que les permita entre otras cosas pintar y aquí recae más que nunca el viejo tópico: de pintar por amor al arte.
El artista Antonio López lo sabe y como la sabe ha impartido cursos de verano a todo tipo de personas de todas las edades, autodidactas, estudiantes de bellas artes o que hallan finalizado sus estudios, hombres y mujeres... ¿Cuánto vale ese tiempo didáctico de Antonio? No tiene precio sino valor el mismo que se reportan unos a otros, el maestro y los alumnos.
Una reflexión en la que probablemente hemos caído es: ¿Cuántos artistas se malogran por falta de oportunidades, de apoyos o porque ni siquiera se descubran y a cuántos malogra también el éxito?.
De esta reflexión incidiremos en otra... ¿Alguien es artista cuándo vende, cuándo tiene éxito?
O alguien es artista cuando siente en lo que pinta y esta honestidad es el valor y lo demás es la apreciación del valor en el que interviene además el concepto del gusto y del genio pero eso también se escapa al mismo creador, aunque la genialidad que parece manifestarse como innata necesita también de preparación y de estudio, de investigación a la que se dedica no solo algunos años sino toda una vida.
Antonio López reside en Madrid el escenario de alguno de sus lienzos porque allí como en toda ciudad colosal, desbordada, polucionada e inhóspita viven sus hijas y su mujer que es también pintora que ignoro si vive a su sombra o tiene sombra propia...
A toda su familia ha plasmado en un instante de eternidad e incluso a sus nietos desde el mismo momento de su nacimiento esculpiendo sus cabezas de bebés y de estas esculturas que se instalan en algunos lugares de la capital; su abuelo el pintor y escultor insiste que el tamaño colosal de éstas adquiere el poder del mito tomándose la referencia de las gigantescas cabezas del arte egipcio o maya.
Antonio vuelve a la puerta del Sol cada año tan sólo unos días de agosto y lo hace con caballete, pinceles y bastidor para captar la luz que únicamente ilumina de esa forma en esos días. Trabaja en medio de una gran expectación de curiosos sin ninguna valla protectora, la cual fue ofrecida por las autoridades; él sin embargo desechó este ofrecimiento porque le gusta que la gente se aproxime le observe y departir charla con cualquiera que venciendo la timidez o la distancia se acerque.
Antonio es próximo, asequible, accesible y sencillo, marcará en el suelo de la acera con tiza blanca la exacta posición de su pies y con compás y regla trazará la exacta perspectiva de la calle. Enamorado de las horas de la luz, de ciertas horas de luz, su testimonio y liturgia creativa quedó palpable en la película inclasificable del así mismo inclasificable Víctor Erice: “El sol del membrillo”.
La excusa argumental es la luminosidad en el jardín de su taller en Madrid para atrapar el sol en un membrillo.
(Incido en la palabra taller debido a que el sinónimo de estudio se me asemeja antónimo, porque el pintor trabaja en un taller donde se viste con un mandil, con viejas zapatillas. El oficio mancha ensucia de aguarrás, de linaza, de carboncillo y de empastes de colores al óleo y es en ese su taller además donde fabrica él mismo sus propios lienzos con tela y listones madera con cuñas para que la tela respire y se tense).
Para esta captura del ecuador del astro por un menbrillero se transmuta en una araña que rodea al árbol con hilos y plomada mientras canta a duo, recuerda años de aprendizaje un día cualquiera en el que uno de sus amigos pintor le visita : Cariño, cariño mío...
El patrimonio nacional le encargó en los años 90 el retrato de la familia real española, un encargo que suscita una gran expectación y podremos percibir lo que para un artista representa tal encargo la equiparación con Velázquez y Goya ya que ambos artistas recibieron la misma petición y se consagraron además por haberlas realizado. El juicio de valor que me provoca este encargo es que el patrimonio nacional no ejerce ni de patrimonio ni de nacional ya que no ha superado a una renovación donde plasmar para la posterioridad algo distinto de la continuidad dinástica. Antonio López aceptó el encargo ignoró la razón por la cual accedió a cumplirlo bien sea por vanidad o por confesión monárquica o por otra que se me escapa.
El museo Thyssen de Madrid exhibe hasta septiembre una retrospectiva de este artista calificado como un genio vivo, polifacético, repetitivo y experimental, una oportunidad única para verlas puesto que sus obras apenas están expuestas en museos.


Hay algo que no ha desatendido el maestro ha sido el amor y la practica por el dibujo en uno de sus libros donde recopilan sus dibujos establece que: “La diferencia entre el dibujo y la pintura se percibe de inmediato: la pintura te da todos los datos, y el dibujo no; una te aproxima al motivo, gracias fundamentalmente al color, pero el otro, en su límite, te lleva hacia un territorio más psicológico. En cierta medida, nos ocurre algo parecido con el cine: cuando vemos una película en blanco y negro, tenemos una sensación de irrealidad, de sueño”
Comillas para Antonio López que nos indican pausas obligatorias, delimitados en los espacios de sus obras para emplearnos en la precisa contemplación de sus pausas puesta en el lugar preciso dejando decir aquello que su autor dice sin normas establecidas valoradas a una arquitectura poética y narrativa del color, del blanco y negro, del bulto redondo de sus esculturas para no cumplir con las normas de nuestra vista adiestrada por los valores de nadie ni siquiera por los de nosotros mismos.

Vídeo de las obras de Antonio López. http://youtu.be/cZVn549F5qo

domingo, 3 de julio de 2011

A efectos de Pigmalión

“Trata a un ser humano como es, y seguirá siendo como es. Trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que puede llegar a ser.” Blaise Pascal.


Cuenta Ovidio en las Metamorfosis poéticas la historia un hombre, rey de Chipre llamado Pigmalión era a su vez sacerdote y un escultor extraordinario.
Con esta última faceta suya es donde da comienzo la leyenda de este artista sacerdote y rey que en vano había buscado una esposa que alcanzara su nivel de perfección, porque Pigmalión estaba enamorado de la diosa Afrodita y quería modelar en marfil el ideal de su amor poniéndole tal empeño, inspiración y sentimiento como si sus manos guiadas estuvieran por un mágico poder. Consiguió escupirla y enamorándose perdidamente de su propia obra le dio el nombre de Galatea.
Descansó de su trabajo y dormido soñó con la estatua que al tocar a su tacto se tornaba cálida y sus venas parecían palpitar.
Entre el pasmo y alegría volvía explorarla una y otra vez para cerciorarse del aliento de la vida de Galatea.
Pigmalión se despertó y en lugar de la estatua estaba la diosa Afrodita que le dijo:
«Mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal».
Este es el mito de Pigmalión el rendido artista enamorado de su propia creación y este mito tiene otras ramificaciones en otra leyenda sumeria la de Gilgamesh y su doble luminoso Enkidu, quien lo soñó como Hacha de Doble Filo a los pies del Árbol de la Vida.
Otro significado del mito de Pigmalión según las antiguas tradiciones nos la traslada el filósofo Platón. Afirmando que el hombre puede y debe volver a convertirse en el Dios que es.
Los dioses han trazado un camino el de la iniciación que despierta y une al hombre a sus luminosas esencias como así practican los monjes budistas de la escuela kargyupa, encerrándose en cuevas algunas veces durante varios años, trazan y esculpen en su imaginación representaciones de los dioses diversas para luego deshacerlas cuando han conseguido que adquieran un mayor realismo y vida para amarlas entonces en el polvo disuelto en la luz y respirar su aire.

Ocurre con los mitos que tienen el poder de la metamorfosis en el tiempo y volvemos a encontrarlo más tarde de otra mano irlandesa la George Bernard Shaw.
En esta ocasión toma sentido en obra cómica el Pigmalión (1913), una comedia divertida e ingeniosa en la que la fonética es el nudo argumental donde tratar el amor y la crítica social de los que no tienen voz en la explotación de un ser humano por parte de otro. La obra fue un éxito fulminante tanto que más tarde ya fue llevada al cine en dos ocasiones. La primera en 1938 por los directores, (uno de ellos además la protagonizó) Leslie Howard, Anthony Asquith titulada: Pygmalion, Pigmalion.
Y la otra en 1964 en el delicioso y ya consagrado musical My Fair Lady dirigido por George Cukor e interpretado entre otros pues el elenco actoral fue magnífico por Audrey Hepburn, Rex Harrison.
Volvemos a encontrarnos con el mito esta vez en el famoso cuento infantil de Pinocho escrito por Carlo Collodi donde Geppetto el carpintero desea un hijo y fabricando una marioneta ésta cobra vida.
Pero el mito evolucionó a un efecto, el efecto Pigmalión y este efecto estudiado por la psicología es bipolar siendo estudiado por los profesores Rosenthal y Jacobson.
El efecto pigmalión positivo y el negativo.
El negativo es aquel que causa que la autoestima de las personas disminuya e incluso desaparezca. Este aspecto negativo del mito y efecto es llevado también a la literatura y al cine como El monstruo de Frankenstein escrita por Mary Shelley en la época victoriana y filmada en 1931 por James Whale e interpretada por el también mítico Boris Karloff aunque ya el expresionismo alemán mitificó a El golem (1920) de Paul Wergener como una de las más grandes obras del cine de terror donde un rabino dota de vida a escultura de barro que se convierte en un monstruo que asola con el pánico y es vencido por la inocencia. Existiendo después diversas versiones como El espíritu de la colmena de Víctor Erice película española de 1989, El coleccionista de Willy Wilder, Blade Runner de Ridley Scott, El pequeño salvaje de François Truffaut y la lista se alargaría aún más.


El efecto pigmalión positivo provoca todo lo contrario una realización en la que la autoestima de los individuos es potenciada por todo un entorno social favorable desde los padres, profesores, en el trabajo, en la pareja este efecto puede actuar tanto negativa como positivamente reafirmándolo y confirmándolo.
Interviene incluso en la economía, si mucha gente está convencida de que la economía con la trasmutación de crisis se hunde indudablemente se hundirá como una profecía autocumplida.
Supone alas o frenos bien o mal intencionados que condiciona nuestras expectativas influyéndonos. Sentirse valorado y estimado es la mejor de las motivaciones en cualquier ámbito.
En cada uno de los individuos pueden revertir ese efecto a si mismo siendo su propio pigmalión sin barreras que determinen lo que podemos o no podemos hacer porque ni nosotros mismos lo conocemos y probablemente no averiguaremos todo nuestro potencial. Repercutirá esa autoconfianza además hacia las personas que nos rodean ejerciéndola como un efecto impulsor y a la vez con una crítica responsable constructiva sin un atisbo demoledor donde porque no olvidarse de cumplir los vaticinios y las expectativas de las personas que nos rodean y rodeamos.
La frustración y el éxito son valores que depende del ojo ajeno, son valores medidos por alcanzar fama, dinero, reconocimiento social permanente por lo que hay que luchar manteniéndola en una meta cada vez más inalcanzable aún a pesar y con la pérdida de nuestra salud, de nuestra felicidad, de nuestra libertad interior y convicciones.
Dios creo al hombre modelándolo con un trozo de barro, Dios hizo las veces de Pigmalión pero somos nosotros los que creamos monstruos u hombres que se asemejan a los dioses.



Fotograma de la película: El espíritu de la colmena

jueves, 16 de junio de 2011

El espíritu del color

 Color deseo y descubro color me siento y me desnudo color. Color sueño y color despierto.
Carmen Naranjo



Los griegos personificaron a la mensajera de los dioses dándole el nombre de Iris que descendía con unas alas multicolores al mundo de los humanos.
Aristóteles estudió el fenómeno de la luz y la sombra dividiéndolos en cuatro colores básicos  denominándoles como cielo, tierra, fuego y agua. Leonardo da Vinci añadió a esta lista el blanco y el negro, el blanco como todo principal y el negro como toda oscuridad.

Llueve, la tierra mojada brilla sale el sol y un arco de colores tiende un puente compuesto de millones de prismas cristalinos que descomponen la luz en 6 colores o siete si añadimos el añil.
A Isacc Newton le gustaba observar los fenómenos naturales, el por qué caen las manzanas o encerrándose a oscuras en una habitación reproducir el arco iris, para ello practicó un pequeño agujero para dejar pasar un hilo de luz que al traspasar un prisma de cristal de forma triangular consigue descomponer la luz blanca en los colores del espectro.
El físico Young, un tiempo después hizo todo lo contrario que Newton, recompuso la luz en un experimento con linternas, proyectó seis haces de luz con los colores espectrales que al entremezclarse, al superponerse uno encima de otro dieron como resultado el color blanco ya que al añadir un color luz  a otro color luz y combinarse forzosamente proporciona un color luz luminoso aún más claro en una síntesis aditiva y descubrió algo más que estos seis colores por eliminación podían ser reducidos a tres colores básicos luz: rojo, verde y azul oscuro.
Los objetos reciben los colores luz primarios pero absorben unos y reflejan otros, es decir una cereza absorbe el verde y el azul y refleja el rojo, aún no se ha conseguido descifrar porqué los cuerpos tiene precisamente ese color y no otro, esto ocurre igualmente bajo la luz artificial.
El daltonismo es el nombre que se ha dado a una deficiencia en la visión en honor de su descubridor el físico John Dalton que la padecía, el daltónico no distingue por ejemplo el rojo del verde y sin embargo puede ver más matices del violeta. Esta deficiencia se produce más entre la población masculina que la femenina. Un daltónico no puede distinguir el número que está insertado el imagen de abajo.



Cada cuerpo, cada objeto tiene un color local, color tonal, color reflejado.
Local: es su propio color ejemplo: una flor es amarilla. Color propio de la luz
Tonal: cuando el local es afectado por los efectos de luz y sombra. La intensidad de la luz.
Reflejado: lo colores reflejados por otros cuerpos próximos. La atmósfera interpuesta.
La cámara Kirlian es un invento de Simon Kirlian y su esposa Valentina, esta cámara por medio del gas permite fotografiar la emisión de los átomos de las moléculas de cualquier objeto y en estas fotografías y en está hipótesis se apoyan los defensores del aura.
El aura (entra dentro ya del terreno del fenómeno paranormal, por tanto sujeto a controversias) es el color predominante de nuestro cuerpo que puede cambiar a lo largo de nuestra vida.
Los chacras son torbellinos de energía que como una vertical van desde la cabeza a lo largo de nuestra espina dorsal hasta el coxis, a cada chacra se le asocia un color así como un mantra; glándula u órgano y planeta que pueden ser estimulados con prácticas psico-corporales como el yoga, la meditación etc.
La cromoterapia es un método para ayudar a la curación natural por medio del color.
Podría tratarse de un método moderno pero ya la helioterapia (terapia por medio de los rayos del sol) era frecuentemente practicada por otras culturas como la China, indú o griega.
Monet investigó sobre los efectos de la luz ya que es cambiate a lo largo del día e influye además si el día está encapotado por las nubes o luce el sol, además de las estaciones.
Pero los pintores no tienen colores luz para pintar tienen pigmentos y materia, cuentan con tres colores primarios que son los secundarios de los colores luz: rojo, azul y amarillo que al sumarse los tres y entremezclarlos dan el color negro en una síntesis restrictiva. Y entonces... comenzaremos a preguntarnos si al mezclar estos tres así mismo podemos en mayor o menor cantidad volver a mezclarlos y pintar como hace la luz con una gama infinita de colores. Y es afirmativo con estos tres nos es posible obtener absolutamente todos los colores divididos en secundarios, terciarios y etc.
Ejemplo: la mezcla de amarillo + azul = Verde, si al verde añadimos rojo dará como resultado el marrón o utilizando una nomenclatura pictórica los tierras, si a estos tierras les añadimos amarillo obtendremos los ocres y gamas de lo sienas y así sucesivamente.

Ah pero aún se complica pues si seguimos investigando hallaremos que los colores son complementarios en un círculo cromático (ésto ha sido investigado entre otros por el poeta y científico alemán Johann Wolgang von Goeth). En su teoría sobre el color incluye en los básicos no espectrales al magenta que sustituiría al rojo. Magenta (fucsia) es una palabra italiana que deriva de una batalla ocurrida en la localidad de Magenta en 1859 aludiendo al tono oscuro de la sangre allí derramada. En esta teoría junto con el nuevo color magenta junto con el amarillo y el azul se aplica no sólo a la pintura sino al diseño gráfico, la imprenta, la fotografía y la televisión.
Complementarios son polos opuestos los menos afines en el círculo cromático: el amarillo es complementario del violeta, el azul del naranja y el rojo del verde.
Si a los complementarios  añadiéramos blanco nos daría la gama de colores quebrados (grises).
Colores con clima, con temperatura, cálidos, fríos y quebrados. Los grises a excepción de los neutros  contendrán una tendencia fría o cálida, incluso los negros o los blancos en apariencia también neutros. Un esquimal puede ver la infinita gama de tonos de blanco en los desiertos de los polos.
Un pintor dará al blanco una tendencia cálida, fría o quebrada donde habrá uno o unos pequeñísimos puntos de luz blancos puros y neutros sin esta tendencia. Los impresionistas y sobre todo los fauvistas pintaban con contrastes complementarios en una exaltación pura del color en un recurso compositivo interponiéndola a la línea, una vibración cromática de fiera.
Para los fauves o fieras los sucesores del impresionismo el color es el centro de interés que tiene un peso específico en la composición, un foco en la atención y no es un mero ornamento en las obras de Derain o Matisse. Contienen en sus obras una distinta percepción del mundo y el color plano, sin perspectiva sin profundidad y sin o escasas variaciones tonales, el color sobre todo en los básicos estarán saturados por tanto al punto álgido de su luminosidad.
Los nabis (profeta ) un poco después de los fauves fue un grupo jóvenes artistas parisinos. Ellos pretendían evocar mediante el lenguaje del color y la composición estados anímicos y mostrar el mundo interior de un artista. Una interacción entre color y sentimiento.
También sucedió algo similar con el simbolista Odile Redon que tras una larga enfermedad y un crisis personal adoptó la técnica del pastel y con ella recobró la alegría de vivir en obras con motivos mitológicos y bodegones con tonos suntuosos y oníricos para transportarnos como él mismo diría:
-Al mundo sugerente de lo indeterminado-.
Para el pintor romántico Turner la mancha (el color) cobró sentido total sin vestigio alguno de líneas antecediéndose no sólo al impresionismo sino a la abstracción.
Y llegó la abstracción y con ella el escándalo.
Wasily Kandinsky es el padre de la pintura abstracta aunque ya hubo  otros conatos y exploradores en ella como los del otro padre de la pintura moderna Paul Cezanne. En realidad fue un obra de Monet en concreto el montón de heno la que le deslumbró a una exploración no sólo práctica del arte sino teórica. Teorías y prácticas para destruir toda ilusión de profundidad erradicando la referencia espacial en la creencia que hay una verdad oculta tras la apariencia.

De lo espiritual en el arte su primer ensayo literario nos habla de una teosofía basada en el lenguaje del color y las propiedades como respuestas del alma relacionadas con la geometría y el ritmo musical donde componer un cuadro con la cadencia de una sinfonía o tonada.
Continuará con otro ensayo; Punto y línea sobre el plano otra referencia imprescindible en la que nos muestra su percepción, su reflexión, en la que el punto es un pequeño mundo, un elemento primario de la pintura y otras artes que es estático y sin ninguna dirección que cubre determinada superficie.
La línea es un ente invisible que traza el plano en el que el punto deja de moverse saltando de lo estático a lo dinámico.
La fuerza que hace que un punto se transforme en línea puede variar en dos tipos de rectas.
Horizontal: Que corresponde al plano en el cual el hombre se desplaza.
Vertical: por la que el hombre asciende.

No obstante volvamos a Francia y al romanticismo.
Delacroix, el pintor romántico francés dijo en una ocasión: -Dadme lodo y pintaré la piel de una venus, siempre que pueda pintar a su alrededor el fondo que yo elija-.
Delacroix con gran experiencia e intuición conocía de sobra que en función del color del fondo la piel adquiriría una tonalidad u otra.
En el taller de Rubens se solía aceptar alumnos. En una ocasión se le pidió que aceptara un discípulo, su mentor modestamente intentó convencer a Rubens diciéndole: -Es un muchacho con una gran afición para empezar podría pintar los fondos de los cuadros-.
-Oh, no me digáis que sabe pintar fondos?, traedlo ahora mismo, llevo pintando hace años y nunca he sabido pintar el fondo más adecuado.-
Estas anécdotas confirmaban y presentían las teorías sobre el color y los colores complementarios ya que para modificar un color determinado nos bastaría con cambiar el el color del fondo que lo rodea.
¿Cómo aclararíamos un color? La respuesta parece obvia pues con blanco y lo oscureceríamos con negro, y sí es cierto pero agrisaríamos nuestros tonos sin embargo si utilizáramos los complementarios en forma desigual además del negro y el blanco nuestra paleta se saldrá de la grisalla neutra adquiriendo una riqueza de color luminosa. Por tanto aclararíamos con amarillo y oscureceríamos con azul porque en toda sombra hay algo de azul. Este uso de los complementarios y sus variantes no es únicamente estimable para un pintor sino para otras profesiones como por ejemplo un decorador etc.
Ante el reto del lienzo en blanco quizá nuestra decisión sea la de interpretar el color y y la línea de una forma más naturalista o realista contando con un factor que es la atmósfera.
Nos disponemos a pintar un paisaje y nos gustaría que contuviera tres planos: montañas, un pequeño grupo de casas y el primer plano un prado con un caballo. En las montañas nos gustaría que tuvieran la atmósfera interpuesta hay una impedimento nuestro modelo tiene su tonalidad natural  que es la de tierra o gris de las rocas o cualquier mineral con que esta formada (podríamos ver este efecto de forma natural por medio de la atmósfera en la naturaleza dependiendo de las circunstancia meteorológica de ese día) pero no es así.
¿Qué haremos entonces para captar la sensación de lejanía ?
La solución es sencilla los colores fríos (azules violetas o grises de esta tendencia) alejan mientras que los cálidos acercan por tanto el primer plano será el más luminoso y a la vez el más contrastado y no sólo esto si también el más detallado. Así que nuestras montañas se pintaran de azul y si aún parte de ellas queremos distanciarlas más de violeta.
La sensación de atmósfera en una obra es intangible es el aire que parecen respirar, envolver y circular entre los personajes y para hallar la mejor lección de perspectiva atmosférica de toda la historia de la pintura tendremos que irnos a Madrid y a un museo, el del Prado, buscar la sala de Velázquez y en concreto su obra: las Meninas o La familia de Felipe IV que es como en realidad tituló su obra el pintor.
Se ha dicho y se dice que es el mejor estudio de perspectiva llevado a un lienzo.
¿Cómo se consiguió este efecto? No es por la disposición frontal de los personajes que se muestran cara al público es más la habitación produce ese efecto plano ya que no hay puntos de fuga de ningún tipo.
No es por el clásico truco de exponer los lienzos que adornan la pared lateral y ni siquiera por el reflejo de los reyes en el espejo del fondo.
Es por algo tan inmaterial como la distancia que recorre la luz que desde nuestro ojo entra al cuadro al foco amarillento que perfila al cortesano en la puerta. Al levantar unos centímetros los párpados sobre la tela a esa una superficie plana al hacerlo sin embargo abarcaremos varios metros de la estancia. Y es la luz inasible la que marca la perspectiva en las Meninas y ahí está su portentoso valor.
Los personajes además no están tratados con el mismo detalle pues cuanto más se alejan de nuestro ojo más desdibujados y con menos detalle aparecen porque así ocurre además en la realidad.
Nuestro ojo tiende a enfocar con más nitidez lo que se encuentra más cercano a el y desenfocar el plano medio y aún más el alejado. Aunque si nuestro ojo se concentra en punto medio o más lejano el desenfoque será entonces el plano más cercano a nosotros. Diego Velázquez se antecedió siglos al impresionismo y era además un maestro absoluto en la descomposición del tono y del color, esto se produjo después de su viaje a Italia donde tomó nota y ojo de los venecianos y sobre todo del maestro Tiziano. Diego Velázquez superó superlativamente la lección italiana, nuestra mirada se recrea en su paleta de platas u oros o en sus rojos que se exaltan, se esconden, se minan, se vuelven tiernos como si se hicieran el amor entre ellos apasionadamente.
El rojo es un color muy difícil de manejar y contrastar en pintura sin caer en una estridencia chillona.
El efecto de la luz, de la atmósfera, es el extraordinario valor de sus cuadros en concreto de las Meninas.
Produce tal impacto como así lo relató el escritor Theophile Gautier que después de verlo maravillado le parecía formar parte del lienzo, como si las figuras fueran a moverse de un momento a otro y exclamó: “ ¿Dónde está el cuadro? Porque, pensándolo un momento, ¿dónde está la realidad en Velázquez, en el lienzo o en nuestra mirada...?

El color tiene un componente psicológico muy importante tanto que puede erigirse para la facilitar la identificación de los simbolismos prácticos que nos rodean como los uniformes de la cruz roja, los aros olímpicos, la selección por color de el reciclado de residuos.
Se codifica en códigos marítimos, aéreos, automovilísticos, internacionalmente: verde vía libre, amarillo peligro, rojo obligación de detenerse, incendio, peligro. Blanco y negro puestos de socorro, azul para atraer la atención.
En los códigos de la banderas cada color es un adjetivo o una leyenda asociados.
En el campo de la publicidad y del diseño gráfico se aplica en profundidad este efecto psicológico cromático para que el consumidor identifique no sólo el producto sino que excite su consumo por la sugerencia que el color efectúa sobre el comprador.
Productos de lujo como los bombones se identifican con el rojos oscuros y el negro, los detergentes con el blanco y el azul, el rojo saturado con productos estimulantes y excitantes como el tabaco o los refresco. Es un efecto subliminal para la masa consumista.
El color en la cultura varía según la geografía pero tiene no obstante constantes en común y un variación estacional ya que nos vestimos con unos colores u otros en el verano y en el invierno.

Psicología del color, los colores son emocionales y nuestra preferencia por uno de ellos en especial también nos traza nuestras singularidades...

Rojo: es el color de la sangre, de la pasión, de las revoluciones. En la iconografía cristiana simboliza el poder que vence las fuerzas del mal y por eso está presente en las navidades y en el año nuevo.
En otras culturas las novias se visten de rojo ya que se asocia a la fertilidad y a la femineidad.
Asociado a la nobleza y a la realeza porque este pigmento era antiguamente escaso y difícil de obtener. Es el color de los emperadores romanos, de Marte. Evoca pasión desbordada, virilidad y energía, calor, acción, fuerza y disputas, sensualidad.
Las alfombras rojas parecen elevar el rango de quien las pisa o la transcendencia de los pasos que se van a dar hacia un altar.
Es el primer color que percibe el ser humano de ahí que sea el favorito de los niños.
Su mezcla con blanco tornando al rosa, frivolidad, inocencia y una juvenil alegría. Con negro dominio, tiranía y dolor.

Naranja: Un color estimulante para los tímidos y los tristes, vivo y apetitoso que presenta gran cantidad de alimentos, en la tierra, en los minerales y en piedras semi preciosas, La cerámica griega combinaba este color con el negro. Los cielos de atardecer cuando está bajo respecto al horizonte se tiñen de mil matices de naranja. Es el color de la vitalidad, el entusiasmo y la exaltación, de una gran fuerza radiante y expresiva. Puede ser muy opresivo y dominante si se utiliza en grandes áreas pero es utilísimo usado en pequeños acentos. Su mezcla con negro en tonos medios propone conspiración e intolerancia, engaño y opresión en sus tonos oscuros.

Amarillo: Optimista y luminoso se asocia con la energía solar y sus radiaciones. Sus reflejos son los del metal más venerado, el del oro. Amarillo era el manto de Helios y el color favorito de Vincent Van Gogh que al combinarlo con su complementario conseguía dar a sus cuadros un efecto de plenitud y alegría de vivir. Afectivo e impulsivo es el color de la inteligencia y también de la deficiencia mental, mezclado con negro adquiere un tono verdoso que sugiere celos, enemistad, miedo, bajas pasiones, brutalidad.
Fuerza,voluntad, calidez, deseo de liberación son otros de sus atributos.
En oriente en concreto en China era el color del emperador, de los budistas, del elemento creador máximo masculino el yang, de la alegría, del poder y sabiduría. Al contrario en otros contextos es símbolo de ostracismo e infortunio, evitado en el teatro a causa de que Moliére murió en escena vestido de este color.
Es el color del trigo de las hojas de otoño de las frutas y las flores. Este color como pigmento apareció en la cueva prehistórica de Lascaux hace 17.000 años así como en la pinturas murales de la antigüedad como Egipto.


Verde: Es el color de las hojas de la clorofila, el frescor, símbolo de renovación y renacimiento por ende el de la esperanza. Su efecto sobre la vista es sedante y relajante.
Este color en la cultura árabe tiene un simbolismo religioso siendo es color del paraíso y el preferido de Mahoma y por ello muchas de sus banderas contienen o son de ese color.
Las mujeres del Egipto faraónico se pintaban los ojos de verde malaquita.
Su contrapartida se asocia a lo venenoso a lo nauseabundo. Repele físicamente porque es el color de los anfibios, los crótalos y los reptiles. Hasta su aparición sintética el arsénico era de color verde esmeralda lo que constató su fama de nauseabundo. Los celos y la envidia se visten de verde que es elegido por los ecologistas en sus enseñas y cuando alguien está verde es al sinónimo de inexperiencia o falta de preparación. El verde es el color del equilibrio pues se compone del cálido amarillo y del frío azul. Es el color de la juventud, de la vanidad y la oratoria.
En un psiconeurótico produce calma, reposo y tranquilidad, razón y lógica. Aquellos cuya preferencia sea la de este color detestan la soledad y adoran la compañía, queriendo ser respetados y competentes.
Verde que te quiero verde, verde viento verde rama... también de verde se coloreaban los versos de  Federico García Lorca.

Azul: Azul es el color del mundo, del mar y del cielo cuando esta presente en la tierra lo hace muy escasamente en algunos minerales o flores.
Da un efecto melancólico asociado a lo divino y a lo espiritual.
El lapislázuli machacado era un pigmento que se utilizaba en los mantos de las madonnas debido a su alto precio se estipulaba de antemano el coste de la obra. El Nilo, el río sagrado, se representaba con este color y con esta piedra semi preciosa combinándola con oro en la orfebrería egipcia.
La nobleza se vestía de rojo o de colores sutiles mientras que desde la edad media el azul ha sido el color de los trabajadores ya que el tinte índigo era asequible y barato.
El origen de los pantalones vaqueros es el de las prendas sufridas y resistentes de los buscadores de la quimera del oro. El azul es frío y de una profundidad inmaterial, plácido. Alude a la calma que es distinta del reposo terrestre del verde, alude a la introversión a la reconcentración, a la seriedad, al descanso, los sueños, el infinito y lo maravilloso, la sabiduría, la amistad, la lealtad, la inmortalidad y las verdades eternas. Su mezcla con blanco da pureza, fe y cielo. Con negro fanatismo, intolerancia y desesperación. Tiene el poder de aliviar la fatiga mental y visual.

Violeta: Lila o púrpura, malva, magenta, lavanda, fucsia, el violeta es el color con menos longitud de onda en límite de lo visible a medio camino entre el azul y el rojo representa la pasión de Cristo precisamente por esta mezcla azul (resurrección) y rojo (sangre). En la actualidad se ha convertido en la enseña del movimiento feminista.
En la naturaleza aparece muy rara vez y cuando lo hace irrumpe en el plumaje del pavo real, el los campos de lavanda y el de la mariposa emperador.
El violeta es la sugerencia de la reflexión, la lucidez y la templanza, la experiencia y la profundidad.
Es espiritual, místico y emocional, melancólico e introvertido. Su variante púrpura representa dignidad, majestuosidad y suntuosidad.
Su mezcla con blanco adquiere dolor, muerte, espíritu rígido. Con negro es desesperado, mísero y desleal.

Blanco: El blanco crea una impresión absoluta, de vacío, de unidad, de inocencia. Alegoría de la paz y la rendición, de infinito de positivo, pureza y modestia siendo para oriente color del luto. El más sensible a la luz que mezclado con cualquier otro color reduce su potencia psíquica y su cromatismo.

Negro: La antítesis del blanco trasmite opuestamente maldad impureza, muerte y misterio. Es el color del dolor, la elegancia y la nobleza. En occidente es el color del luto.

Gris: En la transición del blanco y negro es el centro de todo, simboliza aburrimiento, neutralidad y la ausencia de la energía entre la duda y la tristeza es la fusión de las penas y alegrías del bien y del mal. El color de la humanidad y su brillo metálico el lujo elegante y brillante de las ciudades ultra modernas.


A pesar de todas las teoría del color, nuestra fantasía efectúa una teoría propia porque el color es una aventura personal en que la luz y la sombra traspasa nuestros estados anímicos y nuestra sensibilidad actuará intransferible para expresar alteraciones interiores propias y anímicas con un uso sinestésico de los sentidos con o sin control para utilizarlos en una paleta, un verso, la música, el lenguaje, etc.
En nuestra percepción de las artes y del mundo al margen y también con el peso de la tradición de la cultura, nuestra geografía, nuestra educación, o nuestro lenguaje coloquial encontraremos una nueva libertad propia, quien no ha visto y cantado alguna vez la vida de color de rosa.... o de cualquier otro color con que se reconozca la impresión que se adueña del ser que siente que es el sinónimo del ser que presiente y se emociona.



domingo, 5 de junio de 2011

La firma de la mosca


Bzzzzzzzz es la onomatopeya del ruido que ensordece y crispa al unísono de este díptero que hemos dado en apelar mosca.

La mosca convertida en apátrida y enemiga de lo humano una molesta rebelde de estío y sol como el tinto de verano.
La protagonista glotona de una fábula de Samaniego : A un panal de rica miel dos mil moscas acudi
eron que por golosas murieron presas de patas en el.
Tiene un dulce fenecer en esta parábola, pero el progreso las asesina ahora con descargas en las carnicerías donde se quedan electrocutadas o por un spray Raid o similar y la moviola de la tradición no ha renunciado del todo a los matamoscas de toda la vida desde cualquier artilugio casero hasta un hábil cierre de mano o aplastamiento y ese viejo dicho de no matas ni una mosca no puede extenderse al presidente Obama que en el siguiente enlace: 
http://youtu.be/bL5te1kYehM hace gala de una maestría suprema como matón de cojoneras y por analogía he pensado en que si el cargo presidencial pueda distorsionar la mirada y que dejes de pensar en personas y las conviertas en moscas.... aunque no es sólo entretenimiento de presidentes la verdad sea dicha ni esta mirada ni este hábito de los que no puede decirse que no matan ni a una mosca.

Seguramente no se frotaran las patitas delanteras como símbolo de avaricia cuando sueltas la mosca ese símil o metáfora popular para que se afloje el dinero. La mosca se frotan las patas delanteras para limpiarlas de suciedad aunque sean amantes invariables de la basura con su visión poliédrica de 360º les permite no dejar ni rastro de suciedad en ellas.
A Salvador Dalí le gustaban las moscas limpias precisamente las que no se pasean por la calva de los poderosos y para muestra este video de su amor filial al insecto: 
http://youtu.be/cRm0zE6y-Jg
Imposible concebir el imaginario Dalí recurrente en entomologías y si en él despiertan ternura no menos es la del poeta Antonio Machado:


Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares
me evocáis todas las cosas.

¡Oh viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil !

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empece a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela

que todo es volar, sonoras,
rebotando en los cristales
en los días otoñales.....
Moscas de todas las horas,

de siempre....Moscas vulgares,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,

de siempre.....Moscas vulgares,
de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado

sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los parpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Bocado y manjar de anfibios, pájaros y arañas, murciélagos, anzuelo de plumas de mosca para los deportistas de la pesca, polinizadoras de flores. Estas raudas insolentes no respetan ni la siesta ni el sueño y lo prolongan a una enfermedad onírica en su variación de mosca tse tse al igual que propagan otra enfermedades infecciosas de todo tipo.
¿Gozan ella del sueño? Se asegura que sí que duermen durante unas horas donde cesan toda actividad y aletargadas insinúa algún poeta que lo que ocurre es en que realidad están enamoradas.
Algunos científicos afirman además que ejercen de cierto libre albedrío lo que acaba de emparentarnos del todo con nosotros junto con los ratones ya que los análisis genéticos del biólogo molecular español Ginés Morata Pérez así lo vuelve a sostener. Demuestran un vinolento aprecio por Baco en su versión de moscas del vinagre resultando muy útiles para investigar enfermedades neuro-degenerativas, el cáncer o la adicción a las drogas. O sea que somos los tatatataranietos de esta pequeña voladora que hace de la miseria su espejo y posado permanente en rostros de los niños del hambre.

Plaga del XXI y plaga bíblica en concreto la cuarta, toma la mosca para los egipcios el símbolo de un valor indómito, una persistencia y tenacidad durante los conflictos; fue el mayor galardón militar en la cultura egipcia y la más alta distinción que el faraón confería a sus valientes. Ahmose condecoró a su madre Ahhotep, con un collar con tres grandes moscas de oro por su esfuerzo en liberar a Egipto del yugo de los hicsos y ninguna otra reina de Egipto recibió esta condecoración militar. En la cultura navaja la gran mosca es un espíritu bienhechor.
Sin embargo se transfiere maléfico símbolo para otras culturas de la antigüedad. El diablo, demonio Belcebú recibe un apelativo causado por un juego de palabras que convirtió al dios cananeo Ba'al Zebûl (literalmente "el señor príncipe") en Baal Zabut ("el señor de las moscas").
William Golding da este título, El señor de las moscas, a su primera novela que se ha convertido en un clásico de la literatura inglesa de postguerra, esta novela es de lectura obligada e imprescindible en institutos y colegios. Con una acción distópica contraviene otra obra esta de Julio Verne: Dos años de vacaciones.
En el contexto de otra isla desierta la acción de unos niños que naufragan en ella nos permite explorar la pérdida de la inocencia, la barbarie contra la civilización, una metáfora de la naturaleza humana con arquetipos infantiles sí pero que representan el sadismo, la crueldad, el liderazgo, el poder, la fuerza contra la razón, la bondad o incluso el sentido del humor, siendo los pequeños la clase común y los niños más grandes la clase dirigente.
El grupo inglés Iron Maiden compuso una canción inspirada en la novela, llamada "Lord of the Flies".

Tanto Peter Brooks en los 90 como Harry Hook han hecho sendas versiones para el cine de la novela de Golding.
Alegoría de la suciedad y de muerte expresado así en otro poema de Emily Dikinson: “ yo oí el zumbido de una mosca cuando moría”


Las moscas obra de Jean Paul Satre vuelve a recrear el mito de Electra y Orestes. La intención del filósofo era la de hacer una resistencia intelectual ante los ocupantes nazis que fueron benevolentes con su representación no entendiendo quizá la sutileza y rebeldía de su mensaje de una clandestinidad pero a plena luz de candilejas donde los focos se concentran en el existencialismo de la libertad, el arrepentimiento, la angustia, la felicidad, la integridad desde un humanismo ateo ubicando en la antigua Argos la acción aunque solape a una explícita Francia ocupada.



Y, El rey de las moscas se cuenta (pero Alá sabe más) la historia de un califa que coleccionaba soldados de azúcar y que en la batalla sucumbieron ante una plaga de moscas.

La virgen de las moscas es un pequeña obra maestra que se encuentra en la sacristía de la colegiata de Toro en la provincia de Zamora. Discutida su autoría, se atribuye al pintor flamenco Michiel Sithium.
La mosca pintada en el manto de la virgen sobre la rodilla cuenta la leyenda que fue realizada por un discípulo de Sithuim como una firma de este autor al que apodaban la mosca.



Cualquier acción o destrucción humana masiva se añade a una comparativa con estos insectos, las moscas, cayeron como moscas, emigraron como moscas se posaron como moscas. Aborrecidas, molestas, miserables, sucias o divertidas e incluso domesticadas en un circo, disecadas ahora en dibujos como provocación, las moscas nos observan durante su efímera vida de 30 días desde hace miles de años.



domingo, 22 de mayo de 2011

La soledad de Lope



Retrato de un hombre, es el título de esta obra del Greco, el retrato de un español de su tiempo, el retrato de un español intemporal.



Doménikos Theotokópoulos nos ofrece visiones de santos, apóstoles y Cristos en figuras que se elevan en un manierismo alargado y con el gozo lujurioso de un cromatismo de espiritualidad. 
Y esta conjunción gramatical esta i griega es más que adecuada para este pintor de origen cretense, y... además retrató al hombre de a pie en la tierra española del siglo XVI que le acogió en la ciudad de Toledo y le brindó además el sobrenombre por el que es conocido: el Greco (griego).
Tiene la ciudad de Toledo una puerta de bisagra que nos da paso a una ciudad de callejuelas y atmósfera misteriosa, tenebrosa. Convivieron entre su empedrado tres culturas, tres religiones en armonía, más tarde dispersadas y rotas por la unidad de una España empeñada en convertirse en adalid de una fe única que martilleaba herejes con el vestido de la inquisición.
Este es el escenario que vivió el Greco y sus obras, sus retratos nos enseñan a mirar y no únicamente mirar el arte sino a mirar el mundo en general. Un artista no trata de asir cualquier fracción de la realidad porque le parezca bella y llevarla a una tela, escoge y crea la belleza o cualquier noción abstracta de una posible realidad. No pinta a una mujer con fondo verde con luz lateral y apoyada en un mueble u oculta porque es lo que hay o lo que ve incluso aunque quiera agradar las expectativas del cliente de su encargo.
No, la pintora o el pintor decide la realidad o la irrealidad y un sentido que puede familiarizarse o no con el entorno social y cultural en el que vive.
Este retrato del Greco responde al interés del retrato puro, sólo interesa el rostro sin más. El Greco retrata en una profunda visión psicológica la personalidad del modelo, no contamos con la referencia de si el retratado responde al parecido ya que es un hombre anónimo, un contemporáneo del Quijote.
Era un género el del retrato considerado poco importante, alejado del gran arte.
No cumple una función mágico-religiosa no es tampoco el retrato del poder. Fue en el renacimiento cuando el género del retrato quedó libre de justificarse así mismo de estas pretensiones y con esta libertad en la mentalidad del renacimiento en la razón y no en la religión que enfrenta al hombre con la naturaleza, una huida de la edad media, con una nueva potencia económica, la burguesía que está dispuesta a perpetuarse encargando un retrato.
¿Qué se propone el Greco, es un retrato encargado?
Lo segundo lo ignoramos y a la primera incógnita responde a la expresión del alma, el interior que se viste con la gola de la melancolía.
Una faz con un mentón pequeño y puntiagudo rematado por una barba, las medidas y desproporciones de su fisonomía nos hablan de un hombre imaginativo, sensible, quizás sarcástico, sujeto a control, un místico elegante.
Es un desconocido con una tristeza contenida al desencanto y la soledad de sus ojos como un personaje para Lope.

A mis soledades voy...
A mis soledades voy, de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos.
¡No sé qué tiene la aldea donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo no puedo venir más lejos!
Ni estoy bien ni mal conmigo; mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta, y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan, fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme de los peligros de un necio.
El dirá que yo lo soy, pero con falso argumento, que humildad y necedad no caben en un sujeto.
La diferencia conozco, porque en él y en mí contemplo, su locura en su arrogancia, mi humildad en su desprecio.
O sabe naturaleza más que supo en otro tiempo, o tantos que nacen sabios es porque lo dicen ellos.
Sólo sé que no sé nada, dixo un filósofo,
haciéndola cuenta con su humildad, adonde lo más es menos.
No me precio de entendido, de desdichado me precio, que los que no son dichosos, ¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo, porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio ver que todos le perdemos,
unos por carta de más otros por cartas de menos.
Dijeron que antiguamente se fue la verdad al cielo; tal la pusieron los hombres que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos los propios y los ajenos:la de plata los extraños y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado, si es español verdadero, ver los hombres a lo antiguo y el valor a lo moderno?
Dixo Dios que comería su pan el hombre primero con el sudor de su cara por quebrar su mandamiento, y algunos inobedientes a la vergüenza y al miedo, con las prendas de su honor han trocado los efectos.
Virtud y filosofía peregrina como ciegos; el uno se lleva al otro, llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra, universal movimiento; la mejor vida el favor,la mejor sangre el dinero.
Oigo tañer las campanas, y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros cuyos mármoles eternos están diciendo sin lengua que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo, porque solamente en ellos de los poderosos grandes se vengaron los pequeños!
Fea pintan a la envidia, yo confieso que la tengo de unos hombres que no saben quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles, sin tratos, cuentas ni cuentos, cuando quieren escribir piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos, tienen chimenea y huerto; no los despiertan cuidados, ni pretensiones, ni pleitos.
Ni murmuraron del grande, ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, afirmaron parabién, ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo y lo que paso en silencio
a mis soledades voy, de mis soledades vengo.
Lope de Vega

sábado, 14 de mayo de 2011

La fascinación del ciprés






Los cipreses creen en Dios escribió Jose María Guironella autor de la
polémica trilogía sobre la guerra civil y la segunda república española.

Ignoro si los cipreses creen en Dios lo que sí creen es la espiritualidad o en la verticalidad que apunta al cielo. Y por este apunte y por su follaje perennemente con verde de eternidad son una presencia constante en los cementerios meridionales de Europa pero su presencia fue plantada en los santuarios desde la antigüedad. Según el mito: Apolo, dios de la luz transformó a un adolescente en un ciprés con forma de llama, mientras que los dioses de los avernos se relacionaban a través de estos árboles. Vincent van Gogh ondulaba como llamas a los cipreses que ascendían.

Cipreses, una isla y muertos: La isla de los muertos es el título que le dio el marchante de arte Firtz Gurlitt en 1883 a la obra del suizo Arnold Böcklin. En realidad el pintor suizo hizo no una sino hasta cinco versiones del mismo lienzo

(una de ellas fue destruida), otra de ellas se encuentra actualmente en el museo Metropolitan de Nueva York, el artista nunca le dio este título y nunca explicó el significado de su obra.

Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos. 



Oscar Wilde.


Recuerdos, pecados y fascinación, ésta última la fascinación ha sido el leimotiv que como una maraña o telaraña ha hecho sucumbir en ella a personajes remotamente dispares en el tiempo y en idiosincrasias. La fascinación, seducción u obsesión producida por la belleza o la fealdad y cuando realmente se siente fascinación o embrujamiento es por algo oscuro e indefinible.
Esta obra de Bröcklin ha despertado una oscura fascinación, centrémonos primero en su composición, se dice que Arnold pudo inspirarse en una arcana leyenda italiana según la cual el muerto podría colocarse él mismo en el ataúd. El personaje blanco que está en pie podría ser una sacerdote de la antigüedad o el mismísimo Caronte; el agua oscura como un espejismo surreal separadora a los vivos de los muertos en el río del olvido ( el Leteo) o la laguna Estigia en un suave deslizarse por el agua. En el cementerio inglés de Florencia que evoca este cuadro cercano a su estudio está enterrada su pequeña hija María.
¿ Insinúa Bröcklin una muerte dulce y una renovada existencia después de la muerte? Sin embargo esta atmósfera del cuadro, de la isla, tiene una belleza ominosa lejana e inaccesible y un aislamiento de los muertos lejos de las ciudades: ¿Aislados de la vida fabril de la revolución industrial como medida higiénica o un lugar idílico donde el reposo mortal tenga un escenario romántico...?
Arnold tenía 53 años cuando recibió el encargo de esta obra, en Alemania triunfaba la pintura histórica y en Francia avanzaba el impresionismo. Bröcklin no encajaba en ninguna con sus pinturas de centauros, sirenas y paisajes mitológicos. A pesar de ésto y de ser pobre su pintura empezaba a ser reconocida, por entonces vivía en Florencia y allí fue donde recibió el encargo de una amiga de su círculo: María Berna la condesa de Oriloa que deseaba “un cuadro para soñar”.
Puede resultar un tanto extravagante el encargo pero las mujeres de clase alta huían hacia el mundo de los sueños como un pecado, una fuga de la realidad muy gustosa aunque ellas en realidad no lo percibieran así y así lo refleja Theodor Fontane en su novela Effie Briest. Estas mujeres no podían desarrollar ningún oficio que fuera bien visto en la clase social en la que vivían, el riesgo era ser repudiadas. Por tanto huían a la fantasía y al país de los sueños, a la contemplación del arte donde siempre eran bienvenidas.
Simbólico, romántico influenciado por el art noveau y por otro pintor romántico Caspar David Friedrich, Arnold surtió influencias a Salvador Dalí, Max Ernst y Giorgio de Chirico.
Otto Weisert diseñó un tipo de letra a la que dio el nombre del artista suizo, que más tarde fue retomada por el movimiento hippy y su influjo se extendió hasta el ilustrador de los setenta Roger Dean.

El retorno a la fascinación o el fetichismo parece ser únicamente delirios románticos femeninos pero el cuadro de Bröklin estuvo colgado en la cancillería del Reich y delante de el existe una fotografía de Hitler y Molotov. Adolf Hitler frustrado y ramplón pintor consideraba al suizo uno de los más grandes artistas y adquirió o requisó para el gigantesco museo nacionalsocialista que deseaba fundar en Linz un total de once obras de Bröcklin.
Pero la popularidad en Alemania de los óleos del pintor simbolista ya había sido rubricada por poemas y obras o prólogos como las Gottifried Keller, Paul Heyse, Hugo von Hofmannsthal, Gehard Hauptmann. Cuando Herman Hesse se trasladó a Basilea para trabajar como aprendiz de librero en su maleta llevaba las obras de Nietzsche y una copia enmarcada de las isla de los muertos.
Freud, Lenin o Clemanceau tenían sendas reproducciones en sus despachos.
Sergei Rachmaninoff compuso un poema musical como un canto exultante de sirenas inspirado en la isla de los muertos así como Heinrich Schülz-Beuthen así como Robert Zelazny en su novela transporta a dos personajes mitológicos a la misma inspiración y título.
El arquitecto francés Tony Garnier recreó cerca de Lyon la isla de Böcklin.
Isle of dead de Boris Karloff menciona a Bröcklin en sus créditos e incluso la isla de King Kong dícese basada en ella y ecos del cuadro parecen reverberar en las películas: Furia de titanes de 1981 o Jezabel de Willy Wilder.
El mundo del cómic también la ha homenajeado en los números 11 y 12 de Martin Mistere o en L´ile des morts de Sorel y Mosdi y la lista se alarga aún más.



Arnold Böcklin jamás sospechó la repercusión del hechizo de sus cipreses isleños y visionarios ni el postrero epitafio en verso de uno de sus admiradores el profesor Víctor Widmann : ¡Sueños en su tienda de sombras y fuera el mundo sigue igual!






domingo, 1 de mayo de 2011

El desconsuelo del mármol


La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas
veces y definitivamente. FRANÇOIS MAURIAC

Mármoles
Nadie podrá olvidarla voz velada del arqueólogo
en cuclillas buscando entre antiguas ruinas
las huellas de la angustia de los siglos hundidas en la arena
sólo prosperan las prostitutas petrificadas
que conservan a través de los siglos
un inagotable deseo de amor
la voz velada y lejana busca lo viviente en lo muerto
a la sombra de la voz la más deliciosa de las doncellas se desnuda
de sus heridas piadosamente
cae una noche rota piadosamente
sopla sobre los antiguos mármoles el gran viento de los acoplamientos 

en cada instante nacen y mueren de un modo infinito seres invisibles
que fecundan al tiempo la voz lejana llama al misterio derramado
entre los monumentos arqueológicos una tempestad de mordiscos
hace sangrar los mármoles sangre coagulada del tiempo inalcanzable sangre inalcanzable del vacío.
Aldo Pellegrini.

El desconsol de Josep Llimona.

El tiempo hace las veces de cincel así como la intemperie y el viento, el agua, el calor o el frío cincelan además de otro intangible cómo la pátina de nuestra mirada, nuestro tacto y nuestro recuerdo.

El mármol es uno de la materiales utilizados por antonomasia en la estatuaria así como el alabastro, dos rocas o piedras que el artista elige en función de que lo que desea representar.
El alabastro de naturaleza más blanda y quebradiza hace posible que el golpe del cincel penetre sin trabajo pero esta facilidad se lamentará de esta apariencia pues se desportilla y araña aún así su cincelado aporta menos esfuerzo y su coste es más económico.
Es una roca la alabastrina traslúcida que nos muestra su interior en vetas de tonos cálidos lo cual transfiere y aproxima la estatua a la vida, mientras que el mármol nos traslada al mundo de lo ideal. Ambos materiales pueden ser confundidos a causa del acabado amarillento realizado ex profeso que puede aportarse al mármol.
Canteras de mármol con un calidad máxima son las del travertino o Macael el más albo; con el puede esculpirse casi todo y por esta razón el artista escultor suele elegir con cuidado este material y el bloque ya que cualquier imperfección o grieta puede afectar el resultado siendo imposible disimularla, es sometido el preciosismo, el virtuosismo a examen de la pericia del escultor.
Obtendrá la caliza sin embargo tersura o morbidez en esta piel de roca marmórea que cerrando sus poros jugará entre la luz y la sombra hurtándonos su cara a que descubramos los matices de su desconsolada superficie de bulto redondo.